lunes, 29 de junio de 2009

HONDURAS ¡AHORA!

Leemos la sección de “Hondureños en el Extranjero” en los periódicos nacionales, y encontramos una historia de un hondureño condecorado en EEUU por su ardua labor con la población hispana en ese país. Sonreímos, porque sabemos que somos capaces de eso y más. Luego, bajamos la mirada y vemos seis artículos más sobre hondureños acusados de asesinatos, pandilleros detenidos en Denver, o la más común, otra ola de deportados.

Los que tenemos el privilegio de visitar el extranjero nos encontramos con choques culturales al ver que la mayoría de las personas no pueden localizar a Honduras en un mapa. Aquel país que ha sido un hogar y el eje de nuestra existencia por toda una vida… y la gran mayoría del mundo no sabe quien ni que somos.

Nos entristece descubrir que los pocos que nos conocen, solamente han escuchado nombrar Honduras al lado de adjetivos perniciosos. Honduras: pobre, corrupta, desigual, sucia, desdichada… Podría seguir, pero ustedes saben a lo que me refiero.
No podemos perder nuestra fe a simple causa de una mala reputación, pues fe es lo único que resta. Existen también, aquellas nobles almas que han llegado a conocer a fondo nuestra humilde nación. Personas que han visitado nuestro país y conocido a nuestros CATRACHOS. Notarán que casi siempre el extranjero se enamora de nuestro sabor, hospitalidad, y belleza natural.

Pero basta de preámbulos, pasemos a lo que nos importa en la actualidad.
Ha habido un sinfín de guerras civiles en Centro América. Países vecinos han caído bajo las redes del comunismo. Ha habido sangrientas repercusiones debidas al fraude político, discriminación de razas, y la pobreza extrema en el pasado. Sin embargo, Honduras se mantiene como uno de los pueblos Centroamericanos más pasivos en su historia. No tenemos un pasado sangriento, como Guatemala. Tampoco acudimos al comunismo, como Nicaragua.

El artículo 64 de la constitución de la República declara: “No se aplicaran leyes y disposiciones gubernativas o de cualquier otro orden, que regulen el ejercicio de las declaraciones, derechos y garantías establecidos en esta Constitución, si los disminuyen, restringen o tergiversan.”

O sea que cualquier ley o disposición, que algún poder de nuestro país cree, que por su sola existencia vaya en contra de cualquier declaración de la misma constitución de la nación, no debe ser aplicada ya que es ilegal. ¿Qué nivel de ilegalidad tiene un delito como ir en contra de la misma constitución? No hay transgresión más peligrosa que contradecir el documento más sagrado de una república libre soberana e independiente. La constitución estipula nuestros derechos como hondureños, nuestros deberes, y los deberes de quienes aquí nos rigen. Si ignoramos el documento que impone los límites a las mismas autoridades y sus ciudadanos, ¿Cómo no perder la esperanza?

Si dejamos que violen nuestra soberanía como país, si permitimos que se burlen de nuestra constitución, ¿Con que respaldo podremos ponerle un alto a aquel regidor que con su codicia quiera venir a hacer lo que se le plazca con nuestros impuestos, con nuestro trabajo y con nuestros hogares? Va a ser imposible detener a un déspota una vez que haya acumulado demasiado poder. Si no actuamos AHORA, va a llegar a tal punto de manipulación y corrupción… que nuestras mismas voces serán silenciadas. Si no ponemos un alto AHORA, la “oposición” será ilegal y castigada. El artículo 74 que prohíbe la restricción del derecho de emisión del pensamiento, será violado fácilmente, si nosotros mismos autorizamos la desobediencia a otros artículos más trascendentales de la constitución.

La primera función de un presidente de la república, como jefe del poder ejecutivo es de acuerdo al artículo 245: “cumplir y hacer cumplir la Constitución”. ¿Cómo es que nuestro “ex-presidente” no es capaz de cumplir con el PRIMER y más esencial deber de un mandatario de la nación? Entre otras de las labores presidenciales, se encuentran: mantener incólume la independencia y el honor de la República, mantener la paz y seguridad interior de la República, emitir acuerdos y decretos y expedir reglamentos y resoluciones CONFORME A LA LEY, y ejercer vigilancia y control de las instituciones bancarias, aseguradoras y financieras.

Pero el día de hoy en la nación que llamamos hogar nos encontramos con un grupo de mandatarios que se esmeran por dividir al pueblo hondureño, por crear una guerra entre las clases sociales, por dividir a los tres poderes del estado y a los mismos partidos políticos. Invitan extranjeros a insultarnos en nuestra propia tierra, y así condecorarlos. Crean resoluciones inconformes con las leyes estipuladas en nuestra constitución.

Nos encontramos con un poder ejecutivo que después de seis meses que van del año, aun no tiene un presupuesto detallado y aprobado (otra violación de la constitución – Artículo 362). Esto no detiene al “palacio presidencial” ya que en lo que va del año han gastado 288.7 millones de lempiras, o sea aproximadamente 1.8 millones de lempiras diarios (86.6% de su presupuesto anual en la mitad del año). Se heredara un déficit presupuestal a la próxima administración de 8,000 millones de lempiras; para quienes no saben de finanzas, basta decir que es una cantidad que excede cualquier otra en la historia de nuestro país. ¿En que se despilfarran cantidades tan exorbitantes de dinero? Sabemos que no es en la crisis económica, tampoco en el virus H1N1, y mucho menos en batallas anti-corrupción. Entonces, tiene que ser en viajes diarios en helicóptero, visitas a Italia con la familia y campañas de publicidad para reformas claramente ilegales.

“Prometo ser fiel a la República, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes”, promesa que todo funcionario público debe hacer al tomar su cargo (artículo 322). En el artículo previo a ese, se detalla que todo acto ejecutado fuera de la ley no solamente es nulo, pero también implica responsabilidad del mandatario (en este caso irresponsabilidad). Todos los funcionarios del gobierno, como autoridades de este país son responsables por su conducta y SUJETOS A LA LEY Y JAMAS SUPERIORES A ELLA (Art-323). Es una lástima que Zelaya, se ven consumidos por la ambición y se creen superiores a la ley. ¿Qué nos espera, si no ponemos un alto AHORA? Caos, desgracia, miseria y tragedia. Nuestra Honduras necesita de ciudadanos responsables y de buenas intenciones, necesitamos personas que luchen por la verdad, el desarrollo, y por el cumplimiento de la ley. ¡Es necesario que protejamos nuestra constitución, nuestra democracia, y nuestra LIBERTAD!

Hay derechos comunes que en países como el nuestro creemos garantizados, como la libertad de expresión, la de crear tu propia empresa, o escoger que religión seguir. En otros países cercanos al nuestro, libertades como estas son oprimidas. Canales televisivos y de radio que pertenecen a la oposición son clausurados, y la libertad de expresión es un sueño cercano a la extinción. Aquellos que fueron en contra de su presidente, ahora no encuentran trabajo porque son parte de su lista negra.

Aquí ya asesinan abogados, secuestran periodistas, y balacean casas a su gusto. Tomemos las experiencias de los demás como un ejemplo al oscuro infierno que se avecina si no tomamos acción AHORA. No dejemos que se nos vaya de las manos hondureños; defendamos nuestra soberanía y libertad hoy, no mañana.

Si bien es cierto se han violado leyes en el pasado y la política tradicional es engañosa y corrupta, muchos ya perdieron la fe. No nos engañemos, nuestra democracia no es perfecta. Honduras ya era el segundo país más pobre del hemisferio antes de este periodo presidencial. Los avances económicos en temporadas previas sucedían de forma lenta, y la mayoría de la población seguía palideciendo. Pero hoy el desempleo, la cantidad de personas que viven con menos de 2 USD$ al día, la delincuencia, los secuestros, el narcotráfico y la corrupción incrementan de forma nunca antes vista. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas internacionales y nacionales, lo dicen los abuelos que han vivido por más de ocho décadas aquí, lo dicen los agricultores de las áreas rurales, lo dice todo el pueblo hondureño.

Imponer un 15vo mes e incrementar el salario mínimo de Lps. 3,400 a 5,500 solamente causa más desempleo (comprobado por teorías simples de economía). Regalar 300 lempiras por un voto le da falsas esperanzas a corto plazo a un pobre ciudadano que ignora lo que significa su voto y la gravedad de la situación. Estas son soluciones ficticias, que simplemente hunden a nuestro país en una desgracia todavía más recóndita. Son falsedades que se utilizan para darles aura heroica a los verdaderos criminales. ¡Sí! Debemos luchar, pero por una solución verdadera, no por un títere egoísta e ignorante que nos envenena día a día, más y más.

¡Luchemos por nuestra constitución, gritemos por nuestra libertad y vivamos por la democracia!

-AA

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